4/3/09

SACRIFICIO


"NO DIGAS"
(Javier Criado. ABC de Sevilla 04/03/09)

"La vida tiene tomate —penitencia involuntaria— que critica a voz en grito esa otra penitencia que podemos hacer de forma voluntaria. Media humanidad —aunque la otra media muere de hambre— se pasa la vida comiendo de forma desaforada para tener que adelgazar después. Su existencia transcurre haciendo regímenes dietéticos que permiten aligerar lo antes cargado en exceso. Rito de inflarse y desinflarse de forma permanente como fruto de actitudes donde glotonería y abuso alimentario no son desconocidos. Es natural, nos dicen, consecuencia del desarrollo económico —cuando lo había— cultural y de hábitos que buscan mejor calidad de vida contrapesando cantidades en alimentación. Los sobrepesos, sabemos, son malos compañeros de viaje porque proporcionan desajustes y alteraciones que terminan pagándose de forma inexorable. Cualquier tipo de formación en programas de salud tienen en cuenta estos hechos. Pues bien, alguien dice que debemos hacer penitencialmente ayuno, abstinencia o las dos cosas a la vez, aunque solo sea un día a la semana, y ponemos el grito en el cielo. Desfachatez de una cultura que poco sabe de sabiduría equilibrada y limpia. Es comprobable por vía científica, como la religión dicta normas de sacrificio que solo son esquemas naturales para el bien del individuo."