28/09/09

PLEGARIA A NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO


Señor mío, Nazareno,

cuanto más te miro, más te quiero,

porque más y más entra en mi alma

tu imagen dolorida y humillada.

Me impresiona tu aspecto masacrado,

tu rostro dolorido, ensangrentado.

Y lloro al pensar que así te pusimos entre todos.

Quisiera ir besando tus heridas,

quitando las espinas de tus sienes y

limpiando tu cara de sangre y suciedad.

Sé que todo esto lo puedo realizar,

si lo hago con los que sufren como Tú.

Quisiera ser Verónica con los que, por la vida,

van llenos de miseria y de dolores

porque ello es una forma de serlo Contigo.

Y quisiera ser, también tu Cirineo

porque tu Cruz, que tanto me impresiona,

también es la mía

y la de muchos que viven junto a mí.

Si les ayudo a llevarla,

sé que es a Ti a quien ayudo.

Me impresiona tu sangre, Nazareno,

brotando a chorros de todo cuerpo malherido

y que sirvió para regenerarnos y nos hizo "nuevos".

Hoy, te pido que esa sangre divina que derramas,

me embriague de tu Amor

y que lleno de ese Amor,

aprenda a vivir tu invitación:

Seguirte con mi cruz

y hacerme Nazareno.

Amén.


Mons. D. Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

20 de septiembre de 2009