ORACIÓN EN EL HUERTO
(Javier Criado ABC 5/04/2011)
Aparta de mí este cáliz, suplicó Dios Hijo...y no lo apartó Dios Padre.
Tremenda lección, trascendente enseñanza la que guarda en sus entrañas lo ocurrido en el huerto de Getsemaní.
El Todopoderoso, el Dios del propio Dios, Dios Padre, no concede la petición que como Hombre le hace el Todopoderoso, el Dios del propio Dios, Dios Hijo.
Hay que callarse y pensar, cuaresma pura y dura. Pensar un largo tiempo para intentar penetrar, siquiera un poco, en tan estremecedoras verdades.
Es cierto que Dios Hijo dice al Padre: Hágase Tu Voluntad y no la Mía. Es reflexión de aceptación como Hombre pensante. Pero como Ser Humano que siente y padece... pide, suplica, la retirada del cáliz.
Que fácil es pedir y cuánta dificultad encierra aceptar la decisión de Dios aún a sabiendas de que si así lo hace es por preparar un mejor final en nuestra vida.
No hay ser humano que no tema al sufrimiento. No existe esa criatura. Por eso, te lo suplicamos Señor, aparta de nosotros este cáliz."